martes 1 de diciembre de 2009

Evolución

Si quieres ser feliz, desecha de tu vida cualquier cosa, persona o situación cuya esencia ya no te resulte provechosa, hermosa o divertida. Aprender, maravillarse y divertirse, es simplemente una decisión que te conduce a renovarte, y que nadie más asumirá por ti.

Solo se tu mism@ y observa atentamente como el universo reorganiza todo a tu favor, unos vienen y otros se van, unos te quieren y otros te ignoran, unos te dan y otros te envidian...hasta que cada uno escoge su lugar en tu vida, tu deber es tomar lo que necesitas y retribuirlo a la vida desde el yo.

La mejor parte es que no necesitas albergar sentimientos negativos porque entiendes y respetas que para tu viejo entorno, también dejaste de ser hermos@, provechos@ o divertid@, entiendes que cada uno esta haciendo lo correcto para su propia evolución, y agradeces que pudieran coexistir en el proceso

Dedícate a ser exactamente lo que eres y las cosas tomarán su curso natural, solo necesitas conocerte y aceptarte tal como eres, con tus defectos y virtudes; con la certeza de que solo así podrás atraer y obtener justo lo que mereces para crecer y ser feliz.

No necesitas sufrir, ni desesperarte por lo que no está para ti, tan solo sentir la libertad plena de no estar ligado a las cosas, situaciones o personas que ya cumplieron su función especial en tu vida. Recuerda que la evolución es la mudanza de un estado de aprendizaje a otro, una vez que se ha crecido en el primero.

Buen viaje!

Jhozo

lunes 23 de noviembre de 2009

LA GRATITUD, no es una deuda!

La gratitud, no es una deuda; ni la dadivosa bondad, un pagaré.

Cuando lo que recibimos nos genera gratitud, estamos alimentando nuestro espíritu con la abundancia que nos permitirá luego actuar desde el corazón. Estar agradecido es sentir, en libertad, el placer de albergar los regalos que llegan a nuestro ser de manos de la vida.

Cuando lo que damos, nace de la abundancia de nuestro corazón, no necesitamos recompensa alguna, y cualquier retribución es simplemente una ganancia inesperada. Lo que hacemos por los demás, es solo una muestra gratuita de lo que hay en nuestro ser, que nos permite mostrar al mundo el placer de vivir de corazón en la abundancia.

Somos libres de dar y recibir, y es nuestra decisión disfrutarlo sin ataduras, porque ambos son actos que nacen espontáneamente del corazón y que se ejecutan desde la buena fe. Así entonces, solo basta alimentar el alma con alegría, amor y paz, para hacerse libre y disfrutar de esa abundancia que podemos compartir en cualquier momento.

No esperes un pago por lo que das a quienes amas ni te sientas atado por lo que de ellos recibes, simplemente disfruta de ambos estados de felicidad porque se han de multiplicar en tu vida cada nuevo día.


Jhozo.